El dirigente justicialista Osvaldo Nemirovsci anunció su candidatura a senador nacional por Río Negro. En una entrevista en el programa Ideas Circulares, analizó la situación política del país, criticó el rumbo del gobierno nacional y propuso un peronismo renovado, con vocación federal, mirada joven y responsabilidad social. “Si no hay acuerdo, quiero internas. Pero lo que no puede haber es dedazo y derrota.”:
“La elección que viene no es nacional. Son 24 elecciones diferentes. Lo que está en juego es cuántos diputados y senadores se eligen en cada provincia. Y ahí es donde se define el equilibrio de poder.”
Con esa afirmación, Nemirovsci comenzó una crítica a quienes buscan nacionalizar el resultado de comicios como el de la ciudad de Buenos Aires. “No se eligió jefe de Gobierno. El mismo que estaba, Jorge Macri, sigue. Cambió apenas la legislatura. Es una elección local. Tiene importancia para Milei porque le ganó al PRO, pero no cambia el panorama nacional.”
Para el exdiputado, el foco debe estar puesto en el Congreso. “Ahí se votó la Ley Bases, ahí no se pudo frenar el ajuste a los jubilados, ni defender el presupuesto educativo. Es en el Congreso donde se juega la vida de los argentinos.”
Nemirossi también habló de la crisis del peronismo: “Pasamos de ser el partido de la rebeldía y la modernidad a parecer lo más viejo. Nos desconectamos de los jóvenes, del lenguaje, de las demandas del siglo XXI.”
Y apuntó con claridad a la dirigencia provincial. “El acuerdo con Weretilneck fue un error político tremendo. Lo hicieron unos pocos, fracasó y lo terminamos pagando todos. No hay conducción, no hay elecciones internas, no hay democracia partidaria.”
Como propuesta, pidió una interna abierta: “O logramos un gran acuerdo que conforme a todos, o vamos a internas. Pero lo que no puede pasar es que desde Buenos Aires nos digan quién es el candidato.”
Nemirovsci no esquivó la autocrítica. “Algo hicimos mal para que la gente no nos elija ni siquiera como alternativa frente a Milei. Y si para ellos la piedra somos nosotros, habrá que repensarnos desde cero.”
A pesar de su trayectoria, dice no vivir del pasado: “Hace 17 años que no tengo un cargo. Vivo de mi jubilación. Pero nunca dejé de hacer política, porque creo profundamente en ella. Y no se puede hacer política sin pasión.”