En el mundo digital, las estafas a través de bancos y plataformas de compras online son cada vez más habituales. El Poder Judicial enfrenta dos desafíos: perseguir el engaño y garantizar la protección del consumidor.
3 claves rápidas
Estafas en home banking
Poder Judicial y rastreo de cuentas
Las estafas por servicios bancarios digitales suelen arrancar con el robo de datos mediante contactos falsos, lo que termina en el vaciamiento de cuentas o generación de créditos no deseados. Estos casos son tratados en fuero penal, siguiendo la ruta del dinero entre bancos, y muchas veces la cuenta destino está a nombre de personas con DNI adulterado, dificultando el rastreo y la recuperación.
En compras online, la Justicia distingue entre reclamos a proveedores identificables (por incumplimiento o información falsa) y estafas por parte de proveedores fantasma que inducen al error y desaparecen tras recibir el pago. Si el diálogo comercial se traslada fuera de la plataforma, aumentan los riesgos y muchas veces la gente termina sin respuesta.
En materia bancaria, el bloqueo de la cuenta por el usuario y el banco suele ocurrir después del desapoderamiento, complicando la recuperación del dinero. A veces, los fondos son reembolsados provisoriamente si la operación es desconocida. Los bancos son cuestionados por no ofrecer medidas de seguridad adecuadas para operar por internet, aunque el beneficio es mutuo: más comodidad para el usuario y menos atención presencial para la entidad.
Queda pendiente abordar otras preguntas frecuentes sobre servicios y cobros online, que crecen a medida que la tecnología avanza.
Fuente: Canal 10 Río Negro
