La contaminación aérea en El Bolsón viene preocupando cada vez más, y no es casualidad: el humo de quemas, la calefacción a leña y la falta de viento están “cocinando” el famoso aire puro patagónico. El Dr. César Berenstein, cardiólogo y referente de la Cardioecología, lo explicó con claridad en una charla con Rodrigo Sotomayor: vivir en el valle hoy expone a sus habitantes a un riesgo cardiovascular silencioso, calculado en meses reales de vida perdidos
3 claves rápidas
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Contaminación aérea alarmante
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Riesgo cardiovascular creciente
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Vecinos y expertos buscan soluciones
Durante la entrevista, Berenstein hizo foco en que el problema no es exclusivo de las ciudades grandes; también golpea fuerte en pueblos y valles como El Bolsón, donde el humo se queda estancado y forma parte de la rutina. La situación genera preocupación no solo entre expertos sino también entre los vecinos, que ya buscan articular soluciones concretas. Entre ellas, mencionaron la necesidad de instalar sensores de calidad del aire, invertir en maquinaria para el manejo de residuos y abandonar la costumbre de quemar hojas en favor del compostaje. Sin embargo, reconoció que aún falta incentivo y, sobre todo, conciencia ambiental.
El tema no termina en el diagnóstico: la comunidad está organizando una reunión abierta en la Casa de la Cultura del Bicentenario para sumar ideas y coordinar acciones. La educación ambiental aparece como clave para que la problemática deje de ser parte del paisaje y empiece a resolverse. Como remate, Berenstein resumió: “No naturalicemos convivir con el humo. Es urgente que los municipios tomen cartas en el asunto y fomenten nuevos hábitos para cuidar la salud de todos”.
