En Río Negro ya rige la veda total de quemas al aire libre, una medida clave para prevenir incendios en medio de condiciones de riesgo extremo confirmadas por el decreto provincial N° 70/2025. Desde el 15 de septiembre, no está permitido prender fuego en terrenos públicos ni privados, ni siquiera con autorización previa, y quienes incumplan pueden enfrentar multas e inhabilitaciones según las normativas vigentes
3 claves rápidas
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Prohibición total de quemas
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Vigencia hasta abril 2025
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Multas y sanciones severas
El gobierno de Río Negro formalizó por decreto la veda total de quemas en todo el territorio provincial, respondiendo a la emergencia ígnea que afecta la región y busca frenar el avance de incendios forestales que en los últimos meses devastaron miles de hectáreas y pusieron en riesgo comunidades enteras. El SPLIF (Servicio de Prevención y Lucha contra Incendios Forestales) fiscaliza la aplicación de la medida y refuerza los controles para evitar focos por el uso indebido del fuego en ambientes rurales y urbanos.s
La temporada de quemas controladas en Río Negro se cerró el 12 de septiembre, y desde el 15 ya no está permitido encender fuegos en ningún predio, incluso para productores o vecinos que cuenten con permiso anterior. La prohibición incluye tanto terrenos públicos como privados, y solo quedan exceptuados los espacios específicamente habilitados por la autoridad, aunque actualmente todo el territorio está alcanzado por la emergenciaanbariloche+4
"El personal actuará bajo lo establecido en el Decreto N°64/20, que faculta a realizar las actas de constatación correspondientes", señaló SPLIF en un comunicado reciente. Las sanciones incluyen apercibimientos, multas, costos operativos y posibles inhabilitaciones, según la gravedad de cada caso.
La provincia recuerda además la obligatoriedad de denunciar cualquier foco ígneo y promueve alternativas como el chipeo o el traslado de residuos forestales, desalentando el uso del fuego como método de limpieza o manejo rural. Bariloche y otros municipios ya adhirieron al decreto y refuerzan la difusión de información y controles en sus jurisdicciones.
Este esquema de veda responde a una emergencia ígnea inédita, que según registros oficiales, dejó más de 40 mil hectáreas de bosques arrasadas, comunidades evacuadas y graves pérdidas ambientales desde fines de 2024. La medida se mantendrá, como mínimo, hasta el 30 de abril de 2025, y se evaluará según la evolución de las condiciones climáticas y de riesgo.
