La capital rionegrina se prepara para recibir a fanáticos de la dulzura con la primera Expo Alfajor Artesanal de Viedma, un evento que promete sabores, historias y orgullo local, pensado para toda la familia. El encuentro será el domingo 5 de octubre en el Centro Municipal de Cultura, desde las 14 horas, y contará no solo con venta de alfajores, chocolates y dulces, sino también con concursos, talleres y shows para todas las edades.[1][2][3]
3 claves rápidas:
- Feria con más de 30 productores
- Concurso al mejor alfajor regional
- Shows, cocina en vivo y espacio para chicos
El corazón de la expo será, claro, la variedad de alfajores artesanales producidos en Viedma y la región—tanto clásicos como innovadores—junto a dulces, chocolates, productos sin TACC e incluso especialidades creadas por emprendedores familiares. Según explican desde la organización y el municipio, el evento nace de la unión de las y los productores locales junto al equipo de Desarrollo Económico, con la idea de visibilizar y potenciar a quienes cargan con la historia y el sabor distintivo de la Patagonia.[2][3][4]
La propuesta no solo será una "vidriera" del alfajor regional: además habrá clases de cocina abiertas, "Vení a armar tu alfajor" para los peques, y un esperado concurso que elegirá el mejor alfajor viedmense del año. Desde la Municipalidad destacan que más de 35 emprendimientos (y al menos 14 alfajoreros) tendrán su stand para vender y contar en persona de dónde viene cada receta, reflejando el trabajo y el sueño de muchas familias de la zona.[3][4][2]
"El turista siempre busca llevarse un pedacito de la ciudad, y en Viedma eso se refleja en el alfajor artesanal. Queremos mostrar el producto de calidad con identidad viedmense", resumió el intendente Marcos Castro durante la presentación oficial del evento.[2][3]
Más allá del alfajor clásico, la expo también es una apuesta por la cultura y el desarrollo económico local: el festival combina los sabores regionales con espectáculos, actividades lúdicas y la posibilidad de probar nuevas delicias, apostando a que Viedma sea reconocida mucho más allá de la administración pública—como una tierra de productos regionales con marca propia.[5][3][2]