En el marco de los 100 años de El Bolsón, el gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, participó de los festejos oficiales y dejó una serie de definiciones que mezclan balance, futuro y gestión concreta. En una entrevista con Canal 36 El Bolsón, el mandatario habló de la "obra del centenario" para el sistema cloacal, de la terminal de ómnibus y de la reconstrucción tras el incendio en Mallín, al tiempo que reclamó al Congreso Nacional la declaración de emergencia ígnea para la Patagonia.
Un centenario con mensaje de unidad
Weretilneck arrancó la entrevista con un saludo directo a la comunidad: "Feliz aniversario, primeros 100 años de El Bolsón", destacó, remarcando el clima festivo y el 70% de ocupación turística que acompañó los festejos. Definió los aniversarios como "momentos de encuentro, de balances, de unidad y de proyección", y subrayó que el centenario es una oportunidad para "encontrar un camino común" sin que nadie deba renunciar a sus ideas o ideología, pero priorizando "el proyecto de conjunto" por encima de los intereses individuales. También resaltó el trabajo de la comisión organizadora y la articulación entre comunidad, instituciones y gobierno, como símbolo de la etapa que se abre para la localidad.[5][1]
Recuerdos personales y futuro del Bolsón
En tono más distendido, el gobernador contó que aprovechó la visita para recorrer lugares ligados a su infancia y a la historia local. Mencionó el "Camino de la cerveceria de Oto tip", la casa de la familia Merino y el Camino de los Pioneros, donde se reencontró con amigos de sus padres y con vecinos históricos de la zona. Anticipó que de esa memoria compartida "van a empezar a surgir muchísimas anécdotas e ideas más" para pensar "el Bolsón del futuro", combinando identidad, turismo y planificación urbana.
La "obra del centenario": cloacas para el 90%
Weretilneck definió la ampliación y modernización de la planta cloacal como "la obra del centenario", al destacar que permitirá llevar el servicio de cloacas al 90% de la población de El Bolsón, con tratamiento adecuado según "las mejores técnicas del mundo". Recordó que cuando los efluentes no van a planta "van a la napa", lo que implica contaminación de ríos, arroyos y aguas subterráneas que son clave para la producción local. El proyecto, que ya cuenta con licitación y financiamiento a través de la UPCEFe y el Banco de Desarrollo de América Latina, incluye nuevas redes domiciliarias, una planta depuradora con desinfección por rayos UV, planta de compostaje de lodos, estación de bombeo y casi 20 kilómetros de colectores, con un horizonte de diseño de 20 años. El gobernador insistió en que esta inversión salda una deuda histórica de la Provincia y el municipio con los vecinos, y se complementa con el contrato para terminar la terminal de ómnibus, otra de las obras consideradas clave para el centenario.
Emergencia ígnea y reclamo al Congreso
Consultado por la situación de incendios en la región patagónica, Weretilneck contó que mantuvo un encuentro virtual con los gobernadores de la zona para consensuar un pedido unificado. Explicó que acordaron solicitar al Congreso Nacional la declaración de emergencia ígnea para la Patagonia, con el objetivo de "reorientar partidas" y que esos fondos se destinen específicamente a cubrir gastos, impactos y daños provocados por los incendios. El mandatario habló de la necesidad de que el Estado Nacional siga colaborando en la lucha contra el fuego, en un contexto de sequía prolongada y riesgo extremo en los bosques cordilleranos.
Reconstrucción tras el incendio en Mallín
A horas de cumplirse un año del incendio "dantesco" que afectó la zona de Mallín, el gobernador sostuvo que la reconstrucción empezó "ese mismo día", con aportes económicos para quienes perdieron total o parcialmente sus casas, y para recomponer alambrados y otros sectores de la vida comunitaria. Señaló que algunos vecinos ya pudieron rehacer sus viviendas, otros no lo lograron y algunos "ya no existieron más", reflejando la diversidad de situaciones y la profundidad del impacto. Weretilneck consideró que, en poco tiempo, se logró "achicar el daño" desde el punto de vista material, con la recuperación de la red eléctrica, de sistemas de funcionamiento en Mallín y con un plan de asistencia que buscó estar "a la altura de las circunstancias". Reconoció que "la historia de toda una familia" arrasada por el fuego no se repara solo con dinero, y remarcó que la gran deuda pendiente es el nuevo centro de salud, cuya obra –dijo– ya comenzó y "se va a resolver en los próximos días".[8][9][1]