La jornada de ayer en la zona de Villa Lago Rivadavia se vivió al límite, con el avance del incendio que se originó en el Parque Nacional Los Alerces poniendo en alerta máxima a las familias de la villa y de las localidades cercanas. El fuego se descontroló con el viento norte, el calor extremo y la baja humedad, y obligó a evacuar a varias personas que terminaron alojadas en la Escuela 103, sobre todo quienes viven cerca de la Portada Norte y en las zonas más altas.
Durante la tarde, el frente principal cruzó la línea de la laguna Froilán y siguió rumbo a Villarino, avanzando en diagonal hacia el sector de La Momia y la localidad de Cholila, lo que encendió todas las alarmas en la región. La combinación de más de 30 grados de temperatura, menos de 20% de humedad y ráfagas fuertes favoreció la formación de columnas convectivas y pirocúmulos, fenómeno que acelera la propagación del fuego y complica cualquier intento de control.
En paralelo, bomberos voluntarios y brigadistas reforzaron el operativo en Villa Lago Rivadavia, con al menos tres móviles y once combatientes trabajando en tareas de contención y protección de viviendas, coordinados con otros equipos en distintos frentes del incendio. Las autoridades remarcan que la prioridad sigue siendo la seguridad de las personas y que no se descartan nuevas evacuaciones preventivas según cómo evolucione el comportamiento del fuego y el clima.
Aunque el panorama de la noche de ayer fue crítico, la expectativa estaba puesta en una posible “ventana” de alivio climático con algunas precipitaciones aisladas en el sector sur del incendio. Para hoy jueves los pronósticos marcan un leve descenso de la temperatura y aumento de la humedad, factores que podrían ayudar a las tareas, aunque el escenario sigue siendo inestable y cambiante.