Un millón conectados
Mapa del boom Starlink[
Antenas y norma vial
Durante una disertación ante la Red Nacional de Investigadores en Economía, el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, mostró un mapa sobre la expansión de Starlink en Argentina como ejemplo del impacto de los cambios regulatorios en el acceso a internet. Según ese análisis, a poco más de un año y medio del inicio de las operaciones en el país, el servicio de Elon Musk ya se convirtió en uno de los seis mayores proveedores de acceso a internet, con cientos de miles de usuarios y fuerte presencia en zonas rurales y remotas.
El mapa que mostró Sturzenegger
Sturzenegger presentó un mapa elaborado por el analista Darío Genua que ilustra cómo se extendió Starlink desde su llegada a fines de marzo de 2024 y cómo fue ganando terreno en distintas provincias. De acuerdo con estimaciones de APNIC citadas en la exposición, la red satelital ya suma unos 700.000 usuarios en el país y cerca de un millón de personas –sobre todo en áreas alejadas de los grandes centros urbanos– acceden hoy a internet satelital.
En su disertación, el ministro destacó que la habilitación del servicio disparó efectos económicos inmediatos: mejoró la eficiencia de operaciones mineras y energéticas, impulsó el turismo en regiones como la Patagonia y facilitó la agricultura de precisión con solo instalar una antena en la maquinaria rural. Para Sturzenegger, lo que antes se presentaba como un problema técnico o de seguridad era en realidad “la defensa de una renta regulatoria”, es decir, trabas que protegían intereses establecidos más que al usuario final.
Un nuevo jugador grande en el mercado
El crecimiento de Starlink posiciona a la compañía entre los seis mayores proveedores de acceso a internet de la Argentina, en un mercado históricamente dominado por operadoras fijas y móviles tradicionales. A nivel global, el servicio de Elon Musk ya suma alrededor de 9 millones de usuarios, consolidando el modelo de internet satelital de baja órbita como alternativa para zonas donde la fibra o el 4G nunca llegaron o llegan mal.[
El ecosistema, de todos modos, no se limita a Starlink: en el país también opera Orbith, más enfocado en gobiernos y empresas,
mientras que DirecTV prepara la oferta local de Leo, la constelación de Amazon, que ya cuenta con 150 satélites en órbita y planea sumar otros 32 con un lanzamiento previsto para febrero. Esa competencia promete más opciones tecnológicas, pero también abre debates sobre regulación, convivencia con redes terrestres y seguridad vial
Antenas en vehículos: boom tech sí, pero con reglas
El avance del internet satelital también trae una postal cada vez más habitual: vehículos equipados con antenas para tener conectividad en movimiento o en zonas sin cobertura móvil. Sin embargo, en la Argentina rige la prohibición de instalar antenas o dispositivos que obstruyan la visión del conductor en el parabrisas, en línea con las normas de tránsito que exigen campo visual despejado y prioridad absoluta a la seguridad vial.
Eso implica que, aunque Starlink y otros servicios satelitales puedan usarse en vehículos para actividades productivas, turismo o trabajo remoto, las antenas no deben montarse en el parabrisas ni en lugares que afecten la visibilidad del conductor. La recomendación de especialistas en seguridad vial y normativa de tránsito apunta a que cualquier instalación se haga en el techo, la caja o estructuras específicamente adaptadas, respetando las dimensiones permitidas y evitando riesgos en caso de frenadas bruscas o choques.