La decisión de autorizar la venta y el asentamiento de un grupo de feriantes sobre la calle Onelli generó malestar dentro del Ejecutivo municipal y fuertes críticas de un sector del comercio local. Desde el primer día, feriantes de origen foráneo pernoctan y prácticamente viven en los puestos instalados en la vía pública.
Al cierre de esta edición, este viernes a las 17, la calle continuaba cortada y funcionando como una "Saladita" paralela. Comerciantes de la zona denunciaron competencia desleal y cuestionaron que, mientras se los insta a cumplir con tasas e impuestos anuales —que dependen de sus ventas y sostienen la actividad durante todo el año—, se permita este tipo de ferias sin reglas claras.
Según pudo saber este medio, Fabián Rudolph, mano derecha del intendente Bruno Pogliano, fue quien recibió a vecinos y comerciantes para escuchar los reclamos. Incluso el propio Pogliano debió intervenir ante la falta de respuestas concretas a los cuestionamientos planteados.
Más tarde, según fuentes, una ex funcionaria nacional presentó una denuncia por escrito en el municipio. Quienes la vieron retirarse aseguraron que se fue visiblemente indignada ante la ausencia de explicaciones oficiales.
¿Se cobró por el uso del espacio público? ¿Quién autorizó la actividad y bajo qué condiciones? ¿A dónde se destina ese dinero? Son algunas de las preguntas que siguen sin respuesta.
Que sigue ? …. La semana que viene te lo contamos …