Lejos de las cámaras y las grandes avenidas, el 8 de Marzo en la Comarca Andina tiene un sabor distinto. No es solo un día de salir a la calle; es el momento donde explotan cientos de historias de laburo silencioso, resistencia y una creatividad feroz para salir adelante en un rincón del mapa donde todo cuesta el doble. Fuimos a buscar esas voces que no siempre salen en la foto de la marcha, pero que son el verdadero motor de la fecha.
"La Patagonia te curte, y ser mujer acá es doblemente desafío", nos cuenta una Anita. Ella, como tantas, sostiene un emprendimiento artesanal y a su familia. El porqué de este día, para muchas, está en la lucha diaria contra la precarización y en la red de contención que arman entre ellas: "Si no nos bancamos entre nosotras, la montaña te come".
No es solo violencia física lo que se reclama; es la violencia de no llegar a fin de mes, más alla de los gobierno porque hace décadas que es así, de no tener acceso igualitario a la salud en la zona rural, de criar solas. El 8M en El Bolsón es un recordatorio de esa fuerza colectiva. Las historias que recolectamos hablan de parteras comunitarias, productoras orgánicas que defienden la tierra y docentes que hacen malabares. Sus vidas son la verdadera inspiración, el motor que transforma un reclamo en una identidad comarcal.
Nuestro reconocimiento a cada una de ellas, por ser y avanzar más allá de todo.