Un árbol cayó sobre un montañista:
el Hielo Azul pidió helicóptero
para salvarlo
Un joven de 30 años fue aplastado por un tronco durante prácticas de montaña. El refugio no tiene acceso terrestre para vehículos de emergencia. La evacuación dependió de un helicóptero. El informe técnico del Club Andino Piltriquitrón deja cuatro pedidos concretos sobre la mesa.
El martes 17 de marzo, cerca de las 11:10, los gritos de auxilio que se escucharon en las inmediaciones del Refugio Hielo Azul no dejaban dudas: algo grave había ocurrido entre los árboles. Personal del refugio acudió de inmediato y encontró a un joven de 30 años, integrante de la Escuela de Alta Montaña (E.A.A.M), aplastado por el tronco de un árbol caído. El grupo realizaba prácticas instructivas en el lugar cuando sucedió el accidente.
La víctima fue liberada del tronco, colocada en una tabla espinal e inmovilizada dentro del refugio. Minutos después, a las 11:15, el personal del Hielo Azul estableció comunicación por radio VHF con la guardia del Hospital de Área El Bolsón (H.A.E.B.), donde una médica de guardia impartió instrucciones sobre cómo proceder con el accidentado.
El refugio no cuenta con vía de acceso para móviles UTV ni cuatriciclos. Ante la gravedad del cuadro, la única opción fue solicitar de urgencia un helicóptero para la evacuación.
A las 11:30, el refugio activó una cadena de contactos telefónicos y radiales: el Hospital de Área El Bolsón, la Patrulla de Montaña de la Policía de Río Negro, autoridades municipales y la comisión directiva del Club Andino Piltriquitrón (C.A.P.), que administra el refugio. El objetivo era uno: conseguir el medio aéreo cuanto antes.
"Dado la gravedad del incidente se solicita la disposición de medio aéreo (helicóptero) para su evacuación, ya que el refugio no cuenta con vía de acceso terrestre para móviles UTV o cuatriciclos."
— Informe técnico del Refugio Hielo Azul, 17/03/2026A las 12:46 se confirmó el despegue del helicóptero. Seis minutos después aterrizó en el helipunto del refugio transportando personal de salud, integrantes de la Patrulla de Montaña, bomberos voluntarios y Defensa Civil. Entre las 12:55 y las 13:18 se realizaron maniobras de estabilización. A las 13:20 el accidentado fue trasladado a la aeronave. A las 13:22 despegaban rumbo al hospital local.
El operativo fue exitoso. El joven llegó con vida al hospital. Pero la experiencia dejó al descubierto un conjunto de déficits estructurales que el propio refugio decidió documentar y hacer públicos.
Lo que el incidente dejó al descubierto
El responsable del Refugio Hielo Azul, Lucas Angelino, firmó el informe técnico y lo publicó en las redes del refugio. En sus conclusiones, el texto reconoce que la comunicación mediante VHF y radio satelital entre el refugio y las instituciones fue "muy buena". Pero eso no alcanza para disimular lo que faltó y lo que falta.
El informe señala que la disponibilidad de un helicóptero con base operativa en el aeródromo local es "muy importante" durante la temporada de riesgo de incendios forestales y la alta temporada turística, de noviembre a abril. La pregunta implícita es si ese recurso existe de manera permanente o si su presencia el 17 de marzo fue una circunstancia favorable.
El texto también apunta directamente al Hospital de Área El Bolsón: sostiene que es necesaria la instalación de una sala de terapia intensiva en el establecimiento. Una carencia que, para quienes siguen la situación del HAEB, no es novedad, pero que ahora llega respaldada por un incidente concreto y documentado.
Finalmente, el informe pide la inspección de personal forestal idóneo para identificar y apear los árboles enfermos en las inmediaciones del refugio que puedan comprometer la seguridad de personas e instalaciones. El árbol que cayó sobre el montañista no fue una eventualidad imprevisible: fue, probablemente, un árbol que estaba enfermo.
