En la apertura de sesiones, el gobernador sacó del freezer el Instituto de Planificación, una idea que el vice venía reclamando fuerte. Un gesto político que busca calmar las aguas después de un 2025 movidito.
En su discurso ante la Legislatura, Alberto Weretilneck no solo habló de números y proyectos; tiró un centro político importante. Anunció que finalmente se va a conformar el Instituto Autárquico de Planificación (IAPID), una herramienta que estaba guardada en un cajón desde que se creó por ley a fines de 2015.
El dato no es menor porque este instituto es un proyecto de Pedro Pesatti. El vicegobernador venía metiendo presión, incluso con notas de opinión donde criticaba la falta de una mirada estratégica a largo plazo. "Esa norma jamás se ejecutó", había disparado Pesatti hace poco, dejando claro que para él era un síntoma de falta de convicción.
Weretilneck recogió el guante y lo presentó como una respuesta necesaria frente al aluvión de inversiones energéticas y mineras que se le vienen a la provincia. Lo definió como una "idea" de su vice, un gesto que muchos leen como un intento de sellar la grieta personal y política que se abrió entre ambos el año pasado por el armado de listas.
Qué va a hacer este nuevo "cerebro" estatal El IAPID no es solo una oficina más. Según la ley 5.098, debe funcionar como una entidad autárquica para diseñar políticas públicas que trasciendan los mandatos de turno. El objetivo es que Río Negro no crezca "así nomás", sino con un plan coordinado que junte a la producción, el turismo y la energía en una sola unidad económica.
En las próximas semanas empezará el movimiento para armar la mesa directiva. La ley dice que tiene que haber un intendente (que sale por sorteo), gente de los ministerios y legisladores. También se viene un Consejo Asesor con los pesos pesados de la región: el INVAP, el Balseiro, el INTA y las universidades nacionales (UNCO y UNRN).
La gran duda que queda flotando en los pasillos de Viedma es quién va a manejar la caja y el sello de este instituto. Si el gesto de Weretilneck es completo, el nombre del presidente debería ser alguien del riñón de Pesatti. Habrá que estar atentos a los decretos de estos días,
