El jefe de zona de la Policía en El Bolsón explicó cómo se están abordando las amenazas y "desafíos virales" en colegios de la región andina, aclaró que por ahora no se detectaron armas reales y remarcó que los mensajes intimidantes en baños y paredes ya constituyen un delito de intimidación pública.
En las últimas semanas, escuelas de El Bolsón y de distintas provincias empezaron a registrar mensajes intimidantes en baños, escritorios y paredes, en muchos casos vinculados a supuestas amenazas de tiroteos o presencia de armas. La preocupación de las familias creció al ritmo de estos "desafíos virales" que circulan en redes sociales, al punto de provocar suspensión de clases en al menos un establecimiento de la localidad cordillerana. Frente a este escenario, la Jefatura de Zona de Seguridad que va desde El Bolsón hasta parte de la Línea Sur reforzó el trabajo coordinado con Educación, Fiscalía y organismos de niñez.
📌 DE QUÉ SE TRATA
La Policía de Río Negro y el sistema educativo de El Bolsón activaron protocolos conjuntos para abordar amenazas y mensajes intimidantes en escuelas, que la Justicia considera un delito de intimidación pública.
- Quién: Jefatura de Zona de Seguridad de El Bolsón, Ministerio de Educación, Fiscalía y familias de la comunidad educativa.
- Qué: Denuncias por amenazas y "desafíos virales" en colegios, sin presencia confirmada de armas reales.
- Contexto: Ola de mensajes intimidantes en escuelas de distintas provincias, con preocupación creciente entre padres y docentes.
El comisario inspector a cargo de la zona remarcó que, hasta el momento, "no tenemos ninguna denuncia formal o concreta de que haya habido un arma de fuego en los establecimientos escolares de El Bolsón", y aclaró que tampoco se registró la tenencia de armas de juguete dentro de los colegios locales. Sí reconoció que vienen recibiendo denuncias por intimidación pública, principalmente vinculadas a escrituras en puertas de baños, paredes y mobiliario escolar. "Hay que dejar claro que es un delito realizar este tipo de escritos en colegios primarios o secundarios", subrayó.
Según explicó, la Policía trabaja con un protocolo acordado con el Ministerio de Educación que parte de una premisa: se trata de ámbitos educativos con chicos y chicas menores de edad. Cuando aparece una situación de riesgo o un estudiante en estado vulnerable, el primer paso es que la escuela aplique su propio protocolo, aísle a la persona involucrada y dé intervención inmediata a la fuerza de seguridad. A partir de ese momento, la Policía toma medidas preventivas en el lugar y luego avanza con las actuaciones procedimentales para determinar qué ocurrió y si se configuró un delito.
En paralelo, la Jefatura de Zona emitió un flyer dirigido a la comunidad, donde se explica de manera directa que estas amenazas no son una broma sino un hecho delictivo. El material circuló en redes sociales y tuvo buena recepción entre las familias. "Los padres empezaron a hablar con los chicos y a partir de ahí se tomaron conocimientos de otras aristas", contó el cronista de El Bolsón, al mencionar incluso la falta de salidas de emergencia en una escuela que debió suspender sus actividades.
"La intimidación existe, la amenaza existe: aunque sea un arma de juguete, el delito se configura igual."
— Comisario inspector Walter Ñancucheo, jefe de zona de El Bolsón
Más allá de El Bolsón, el comisario situó el fenómeno en un contexto nacional: en distintas provincias se registran amenazas que obligan a desplegar operativos con costos importantes para el Estado. En Córdoba, por ejemplo, ya se activó un protocolo que incluye desalojos y presencia policial, aunque muchas de las denuncias terminaron siendo falsas. Consultado sobre la posibilidad de cobrar a los padres el costo operativo, respondió que no es competencia policial aplicar sanciones económicas, pero recordó que el Código Penal prevé penas económicas y privativas de la libertad para los responsables.
🔍 LO QUE HAY QUE ENTENDER
Las amenazas escritas en escuelas se encuadran como intimidación pública bajo el artículo 212 del Código Penal, aun cuando se utilicen armas de juguete o de utilería.
- Dato clave: No hay armas de fuego detectadas en colegios de El Bolsón, pero sí denuncias por mensajes intimidantes en baños y paredes.
- Por qué importa: Cada amenaza activa protocolos, genera miedo en la comunidad y puede derivar en sanciones penales y económicas.
- Tensión o conflicto: El límite entre "broma" y delito, sumado a decisiones de algunos adultos que incluso incentivan conductas riesgosas.
El oficial hizo foco en el artículo 212 del Código Penal, que tipifica como intimidación pública este tipo de hechos, aun cuando la amenaza se construye con un arma de juguete o de utilería. "La intimidación existe, la amenaza existe, el delito se configura, puede ser un arma de juguete o de utilería, pero se configura igual", advirtió, en referencia a casos donde adultos llegan a sugerir a sus hijos llevar réplicas para "defenderse". Esta reacción de algunos padres fue calificada como "increíble" por los conductores del programa, que cuestionaron el mensaje contradictorio que se transmite a los chicos.
El rol de las familias aparece como un eje central en todas las intervenciones. Desde la fuerza de seguridad insistieron en la importancia de que madres y padres hablen con sus hijos, los acompañen en el uso de redes sociales y estén atentos a conductas que puedan escalar en amenazas o actos peligrosos. "Hay que estar atentos en la vía pública, en cualquier establecimiento educativo, deportivo y no dejar de lado el acompañamiento de los padres", resumió el comisario.
🔭 QUÉ VIENE DESPUÉS
La discusión sobre amenazas en escuelas abre el desafío de fortalecer protocolos, infraestructura y trabajo con familias para prevenir nuevos episodios.
- Próximo paso: Profundizar las acciones conjuntas entre Policía, Educación, SENAF y Justicia, y revisar condiciones de seguridad en los edificios escolares.
- Interrogante abierto: Cómo evitar que los "desafíos virales" sigan escalando en amenazas que paralicen escuelas y generen pánico.
- Fuente del artículo: Video de Canal 10 Río Negro en YouTube sobre amenazas en escuelas y protocolo.
También se puso el foco en las respuestas que están construyendo las propias escuelas ante la ola de amenazas. Una de las conductoras del programa relató que, en el establecimiento al que asiste su hija, se organizaron reuniones de padres y se programaron charlas semanales con un equipo interdisciplinario: psicólogos, psicopedagoga, directivos y docentes para trabajar el tema con los estudiantes. Estas instancias de diálogo buscan desactivar el impacto de los desafíos virales y generar conciencia sobre las consecuencias legales y emocionales de este tipo de mensajes.
Desde la Policía de Río Negro, en tanto, se reforzó la coordinación con el SENAF, la Justicia y los equipos de Educación para unificar criterios de actuación. El objetivo es intervenir rápido cuando aparece una amenaza, pero también evitar un clima de pánico generalizado en las comunidades educativas. La advertencia final fue clara: por más que algunos estudiantes lo vivan como una travesura, escribir amenazas o difundir mensajes que generen temor en una escuela es un delito y se tiene que hablar en la casa.
Fuente original: Video "Amenazas en las escuelas y protocolo" – Canal 10 Río Negro