El creador del laboratorio 2020 denunció hostigamiento tras revelar irregularidades. Recibió apoyo de casi toda la política local.
El sábado al mediodía, el teléfono desde el cual venían hostigando a la esposa del comunicador Gonzalo Santos cruzó el límite: recibió una amenaza de muerte directa. La intimidación coronó tres semanas de mensajes sistemáticos que llegaban, casualmente, justo después de cada publicación sobre el manejo del Estado y los recursos públicos en Río Negro.
Santos, director de la plataforma de análisis político y territorial 2020, ya oficializó la denuncia penal. Se constituyó como querellante junto a su abogado y logró que la Fiscalía abra un expediente. En paralelo, el caso escaló con un alerta formal en FOPEA y una presentación en marcha ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.
"Hay un solo sector que a mí ni mu me dijo, nadie me llamó. Quienes operan y quienes manejan el estado en la provincia de Río Negro están fallando en múltiples facetas", disparó el analista .
Lejos de retroceder o silenciar su trabajo, Santos anticipó que buscará darle un formato organizativo a otros ciudadanos de la provincia que sufren aprietes por su actividad. "Yo voy a ir a fondo porque yo tengo que protegerme a mí, tengo que proteger a mi familia", sentenció.