Tras más de diez años de veda, Nación habilitó la venta de cigarrillos electrónicos y bolsitas de nicotina para cobrar impuestos y blanquear el mercado. En paralelo, la provincia estricta las reglas con la sanción de la Ley 5846.
Nación: Mercado
- Levantamiento de la prohibición de venta comercial.
- Obligación de registrar equipos e insumos ante la ANMAT.
- Prohibición estricta de usar saborizantes líquidos.
- Incorporación al sistema tributario formal.
Objetivo Oficial
Cortar con el contrabando de la última década. El Ministerio de Salud admitió que prohibir no sirvió para frenar el consumo adolescente, sino que generó un mercado negro sin control de sustancias.
Río Negro: Salud
- Sanción de la Ley 5846 en la Legislatura provincial.
- Prohibición de uso en espacios cerrados de acceso público.
- Equiparación legal entre el vapor sintético y el humo de tabaco.
- Obligación de emitir campañas en contra del consumo.
Impacto Sanitario
Garantizar ambientes 100% libres de emisiones. La provincia reconoce que los aerosoles de los dispositivos contienen metales pesados que afectan a los "vapeadores pasivos".
El Gobierno nacional barrió con una prohibición de más de una década y habilitó la comercialización de vapeadores y bolsitas de nicotina en todo el país. Según la resolución conjunta publicada este lunes en el Boletín Oficial, la apertura busca ordenar un mercado que operaba de manera completamente clandestina.
Ahora, las empresas importadoras deberán registrar los dispositivos en la Anmat.
Desde los ministerios de Economía y Salud argumentaron que la veda total nunca frenó el consumo real. Por el contrario, armó un circuito de contrabando sin trazabilidad, donde los usuarios compraban líquidos sin ningún control de calidad, origen ni respaldo sanitario.
Al formalizar el sector, el Estado pasa a cobrar impuestos y recupera poder de fiscalización.
El foco rojo de la medida nacional está puesto en los menores de edad. Por eso, la nueva normativa prohíbe terminantemente la inclusión de saborizantes en los líquidos para vapear, un clásico gancho publicitario de las tabacaleras. Los números de la Sedronar marcan que el 35,5% de los chicos argentinos de 13 a 17 años ya consumen cigarrillos electrónicos.
Acá en Río Negro, el escenario normativo acaba de tomar otro rumbo.
Con la reciente sanción de la Ley 5846, la Legislatura provincial actualizó las reglas antitabaco para ponerle un freno físico a esta modalidad. Quedó expresamente prohibido usar vapeadores o cualquier dispositivo electrónico de administración de nicotina en espacios cerrados de acceso público.
La provincia equiparó el vapor sintético con el humo del cigarrillo tradicional.
Esta ley rionegrina busca garantizar ambientes libres de emisiones, basándose en la evidencia médica que confirma que el aerosol del vapeo contiene metales pesados y toxinas perjudiciales tanto para el usuario activo como para los terceros.
En Argentina, unas 45.000 personas mueren al año por enfermedades derivadas del tabaquismo.
