El equipo de El Recinto junta ropa de invierno, mantas y calzado en buen estado. Se puede donar durante junio en Roca y Rivadavia. El objetivo: crear un banco solidario para familias que lo necesiten.
El frío ya se instaló y la necesidad de abrigo empieza a sentirse en los barrios. Para hacerle frente, el equipo de El Recinto puso en marcha su campaña de invierno: una colecta de camperas, calzado, bufandas y ropa de cama.
La iniciativa, encabezada por Fernanda Magadán y sus compañeros, busca armar un banco solidario de indumentaria. Las donaciones se reciben de lunes a viernes, entre las 10 y las 13 horas, en la clásica esquina de Roca y Rivadavia.
“La solidaridad pasa por dar algo que yo mismo utilizaría”, resumió Magadán, marcando la regla de oro de la campaña. Todo debe estar limpio y sano.
No se trata de vaciar un placard de cosas rotas, sino de compartir calidad. “No cosas que la gente tire, sino cosas que la gente se desprenda, inclusive de algo que le sobre o que quiera achicar su armario”, detalló. De hecho, Fernanda aplica esta misma regla en su vida diaria: “Tengo la costumbre hace unos años que tengo tanto número de prendas... y si traigo algo nuevo, doy otra cosa”.
A dónde va la ayuda
Todo lo recaudado durante junio será distribuido de forma directa y el destino no está cerrado a una sola persona o familia.
“Vamos a preguntar quién la necesita, inclusive si hay familias que consideran que les vendría bien, se comunican con nosotros”, explicó Magadán. Cualquier persona puede acercarse al local o contactarlos por sus redes sociales.
Aunque la logística a veces requiere esfuerzo extra, la confianza está puesta en la respuesta de la gente frente a las situaciones críticas. Hay tiempo para sumar camperas, frazadas y calzado hasta el 1 de julio.
