Radiografía del Empleo Municipal (ATE)
"Estos planes laborales tienen que ver con un fraude laboral. Son compañeros que están llevando adelante tareas propias de un trabajador municipal, estando por fuera de todo el sistema".
La referente gremial analizó el reciente pase a planta en el municipio de El Bolsón, marcado por la ausencia de empleados en la sesión. Advirtió sobre el vacío legal de los planes formativos y exigió un Convenio Colectivo de Trabajo genuino.
El último pase a planta permanente en el municipio de El Bolsón dejó una postal inusual: el recinto del Concejo Deliberante vacío. Sandra Contreras, referente local de ATE, celebró la oficialización de la estabilidad para un grupo de trabajadores, pero expuso la apatía que atraviesa a los empleados públicos en medio de la crisis.
"A pesar de que la sala se mostró vacía de trabajadores [...] el trabajador no está motivado a celebrar inclusive esto que es la estabilidad laboral", afirmó en diálogo con este medio. Contreras recordó que, en años anteriores, estos procesos terminaban con festejos y fotos conjuntas.
El problema de fondo es la precarización sostenida en el tiempo. Contreras apuntó contra el uso sistemático de modalidades informales dentro del Estado municipal. Según relevamientos del gremio, unos 60 empleados cumplen tareas diarias bajo esquemas de planes sociales formativos, en algunos casos con hasta 8 años de antigüedad.
Para la dirigente, la figura legal esconde una irregularidad grave. "Estos planes laborales en esta municipalidad y en otras [...] tiene que ver con un fraude laboral", sentenció. "Son compañeros que están llevando adelante tareas propias de un trabajador municipal contratado de la planta permanente, estando por fuera de todo el sistema".
Turismo y falta de empleo genuino El contexto económico regional agrava la falta de oportunidades. Aunque los índices provinciales muestran generación de empleo traccionada por el sector petrolero y minero, Contreras aclaró que la zona andina vive una realidad muy distinta.
"Acá estamos muy supeditados a esta matriz productiva que es la del turismo. Y la realidad es que el turismo genera muy pocas fuentes de empleo y una inestabilidad que año a año hace que nadie quiera tomar un empleado fijo", detalló la gremialista.
En paralelo, ATE cuestiona la falta de actualización normativa municipal y exige a los concejales avanzar hacia un Convenio Colectivo de Trabajo real, además de resolver recategorizaciones adeudadas al personal desde hace más de tres años.
El techo del 1% y el armado político La Carta Orgánica local impone un freno duro: la planta municipal no puede superar el 1% de la población. Esta restricción estructural deja a más de 140 contratados a la espera de lograr su estabilidad, limitando el margen de acción del Ejecutivo.
Consultada sobre una eventual candidatura en las próximas elecciones, Contreras confirmó que milita en el espacio de Unidad Popular y participa de reuniones para buscar consensos partidarios, pero mantiene cautela. Explicó que valora su actual independencia política para denunciar irregularidades desde el sindicato y prioriza su bienestar personal.
"Es importante que también cada trabajador asuma la responsabilidad de que la lucha también le pertenece. No tiene por qué quedar en una persona o en dos o tres", concluyó la referente sindical.
