La revolución del Cáñamo en la Comarca
Cabaña Micó incorpora este grano milenario junto con la habilitación del mismo en el Código Alimentario Argentino. ¿Por qué es considerado un superalimento?
El cáñamo es un cannabis sin THC y es un grano que se usa en alimentos, no tiene que ver con un uso recreativo. A cualquier producto se lo transforma en un superalimento.
- 1. Semilla Tostada: Sabor crujiente con notas a sésamo y nuez. Se consume directa.
- 2. Aceite de Cáñamo: Extraído por prensado en frío. Ideal para ensaladas y cuidar la microbiota.
- 3. Harina de Cáñamo: Molienda del expeller. Reemplaza entre un 10% y 20% en panificados, aportando nutrición sin alterar texturas.
La histórica empresa de la Comarca Andina presentó una propuesta pionera a partir del grano de cáñamo. Desde aceites y harinas hasta chocolates, la iniciativa busca transformar el consumo cotidiano con alimentos de alto valor nutricional, ricos en proteínas, omegas y libres de gluten.
Cabaña Micó dio un paso inédito en la industria alimenticia patagónica con el lanzamiento de una línea completa de productos basados en semillas de cáñamo. La iniciativa permite incorporar este grano a la dieta diaria a través de aceites, harinas, galletas y alfajores elaborados íntegramente a nivel local, aportando un paquete nutricional que pocas plantas ofrecen por sí solas.
Mónica Miloanich, CEO de la firma, presentó la novedad en El Bolsón y se encargó de derribar el histórico estigma que frenó a este sector productivo. "El cáñamo es un cannabis sin THC y es un grano que se usa en alimentos, no tiene que ver con un uso recreativo", aclaró. A partir de la reglamentación de la ley de cannabis medicinal hace dos años, el grano, el aceite y la harina fueron incorporados al Código Alimentario Argentino, abriendo la puerta a esta agroindustria.Un superalimento sin prejuicios
La prohibición que pesó sobre el cáñamo por ser "prima" de la marihuana barrió con una industria que tenía usos múltiples. Miloanich aportó un dato histórico contundente: "En el año 1940 Henry Ford tenía un auto desarrollado plenamente con cáñamo".
Hoy, el enfoque de Cabaña Micó está puesto 100% en la nutrición. El proceso comienza con la semilla tostada —de sabor crujiente y similar a una mezcla entre sésamo y nuez— que se pasa por una prensa en frío. De allí se obtiene el aceite, conservando todas sus propiedades, y el subproducto restante (expeller) se muele para crear la harina.
"Para cocinar se le agrega de un 10 a un 20 por ciento a cualquier panificado. Tuvimos 30 chefs probando la harina de cáñamo y la devolución fue extraordinaria, se volvieron locos porque sale muy rico", destacó la gerenta de la firma.
Proteína vegana y apta para celíacos
El diferencial del cáñamo es que concentra nutrientes que habitualmente hay que buscar en distintos alimentos por separado. Es una proteína completa, de origen vegetal y no contiene gluten, lo que vuelve a todos estos preparados aptos para celíacos.
"En el mismo grano tenemos aminoácidos esenciales, importantísimo para la recuperación muscular de aquellos que hacen deportes. También tiene grasas saludables, Omega 3 y Omega 6. Es todo lo que está bien", detalló Miloanich. Esta característica resuelve un problema común en las dietas basadas en plantas, donde conseguir la gama completa de Omegas suele requerir combinar semillas como la chía y el lino.
Los productos ya están disponibles en El Bolsón y apuntan tanto al consumidor hogareño como a deportistas y gastronómicos locales. "A cualquier producto se lo transforma en un superalimento, le agregás proteína a todo lo que le sumás", concluyó Miloanich sobre esta nueva etapa productiva de la empresa.