El edificio ampliado ya recibe las áreas administrativas y abrió una convocatoria para incorporar enfermeros. Además, la Provincia avanza con el diseño del quirófano para que vuelva a haber nacimientos en la localidad cordillerana.
El Hospital de Lago Puelo dio el primer paso para ocupar su nuevo edificio. La mudanza comenzó por el sector de administración y personal, en un proceso paulatino que incluye la configuración de redes informáticas y el trabajo de mantenimiento antes de trasladar la atención de los pacientes.
Ante el aumento de camas que trae la ampliación, la dirección del hospital lanzó un concurso para incorporar licenciados y técnicos en enfermería. "Es un desafío bastante grande porque tenemos una ampliación de camas importante y obviamente nos exige estar a la altura", explicaron desde el equipo de gestión sanitaria local.
Nacer en Lago Puelo: el proyecto 2027 Con una población que saltó de 4.000 a cerca de 20.000 habitantes en los últimos años, la demanda para que los niños puedan nacer y ser anotados en la propia localidad se volvió prioritaria. Sergio Wisky, funcionario del área de salud provincial, confirmó que por decisión del gobernador Ignacio Torres ya se están desarrollando los planos para sumar el ala de maternidad.
"El hospital se tiene que preparar para el máximo riesgo que puede suceder en un parto, que es que termine en una cesárea de urgencia. Hoy no está preparado así, pero lo va a tener", aseguró Wisky. La obra incluirá quirófano, sala de parto y área de recuperación, con el objetivo de inaugurarla el año próximo y cerrar así el primer mandato de la actual gestión provincial.
Telemedicina para frenar las derivaciones Otro de los ejes para el nuevo hospital es la incorporación de tecnología para suplir la histórica falta de especialistas en la región cordillerana. Se instalará una "mesa multidiagnóstica" que conectará en tiempo real a los pacientes con médicos contratados de ciudades como Rosario o Buenos Aires.
Este sistema permite resolver interconsultas de traumatología, cardiología, endocrinología y neumonología. Según detalló Wisky, esta misma tecnología ya se aplica en Telsen, localidad de la meseta donde se logró bajar un 80% las derivaciones de pacientes hacia Puerto Madryn.
"El médico de Rosario o Buenos Aires puede auscultar, mirar la garganta, mirar el oído o subir un electro en el momento y que lo vaya viendo un cardiólogo. Eso va a ayudar muchísimo", concluyó Wisky sobre el nuevo equipamiento.
