El servicio de Hemoterapia del hospital local busca voluntarios que donen sangre de manera regular. El objetivo es evitar el desabastecimiento y los riesgos de depender de urgencias logísticas desde Bariloche.
El servicio de Hemoterapia del Hospital de Área El Bolsón puso en marcha un "Club de Dadores" voluntarios. La iniciativa busca asegurar un stock permanente de unidades seguras en la región, sin depender exclusivamente de los dadores de reposición que consiguen los familiares de personas internadas o de campañas masivas.
Las técnicas del sector detallaron el porqué de esta urgencia local: "Es poder sostener entre todos el banco de sangre. Somos el único banco de sangre de la comarca. Si tenemos una urgencia y nos quedamos sin sangre o pasar a algo, estamos a dos horas de Bariloche".
Para evitar este cuello de botella logístico, el hospital se propuso reunir una base de unos 150 donantes. Quienes se inscriben voluntariamente en el club asumen el compromiso de donar de tres a cuatro veces por año ( no es obligatorio, esa es la frecuencia ideal, pero cada uno se adapta a lo que puede ) , asegurando una provisión constante para la comunidad.
Chau ayuno
Los protocolos médicos cambiaron y atrás quedó la vieja exigencia de ir a donar con el estómago vacío. Hoy desde el servicio recomiendan explícitamente "que vengan desayunados". Solo se pide evitar grasas y lácteos, optando por infusiones, jugos, frutas o tostadas antes de la extracción. Tampoco es necesario suspender medicaciones de rutina como la levotiroxina o las pastillas para la presión.
El procedimiento es ágil y seguro. Después de una entrevista estrictamente confidencial para cuidar tanto al donante como al receptor, "la extracción son 10 minutos". En total, se retiran unos 450 mililitros de sangre, un volumen que una persona sana que pese más de 50 kilos puede ceder sin sufrir ningún impacto negativo en su salud.
La sangre vence
A diferencia de lo que se suele pensar, la sangre tiene fecha de vencimiento: las bolsas actuales duran 35 días refrigeradas antes de tener que descartarse. Por eso no sirve que la comunidad se agolpe a donar en bloque ante una emergencia. El objetivo de máxima que se proponen las técnicas es consolidar una base de unos 150 voluntarios fijos en el club; si cada uno aporta dos veces al año, el hospital lograría el autoabastecimiento anual sin depender de traslados contrarreloj.
Impacto directo
Los beneficios de este acto altruista son dobles. Por un lado, a nivel personal, "al donar estimulas tu médula osea a producir nuevas células". Por otro lado, el impacto comunitario es inmenso: una sola extracción se divide en hemocomponentes como plasma, plaquetas y crioprecipitados, lo que significa que "podes salvar hasta cuatro vidas".
Tras el pinchazo, la parte líquida de la sangre se recupera en apenas un día y las células tardan aproximadamente dos meses en regenerarse. Además del impacto positivo en el sistema de salud público, cada persona que pasa por el servicio se lleva un voucher para ir a desayunar a la heladería local Jauja.
Fuente: Basado en la entrevista al equipo de Hemoterapia del Hospital de Área El Bolsón y material de difusión oficial.


