El reclamo digital
Publicaciones en un grupo de 12.000 integrantes señalaban supuestas irregularidades sanitarias y mal manejo de residuos.
El dictamen judicial
La Justicia determinó ausencia total de pruebas y falló a favor de los comerciantes afectados en su fuente de ingresos.
Alcance masivo y falta de sustento
Los mensajes comenzaron a circular en un espacio digital multitudinario donde los propietarios del comercio eran reconocidos públicamente. La mujer que impulsó los señalamientos sostuvo que su intención era alertar sobre la presencia de aves y roedores, vinculándolos directamente con la actividad de la pollería.
Para publicar la sentencia en la misma plataforma digital bajo apercibimiento de sanciones.
Testigos sin certezas e informes municipales nulos
Durante la instrucción del expediente, las declaraciones testimoniales no lograron respaldar las versiones sobre alimentación a animales ni malas prácticas de manipulación. Asimismo, las actas municipales presentadas fueron declaradas nulas y no registraban infracciones previas contra el local comercial.
El magistrado interviniente remarcó que, si bien cualquier ciudadano cuenta con el derecho de efectuar denuncias ante los organismos competentes, las expresiones difundidas públicamente que afectan la reputación laboral y comercial exigen un respaldo probatorio fehaciente que en este caso no existió.
El fallo ordenó el pago de una indemnización económica y la publicación obligatoria de la resolución en el mismo espacio digital donde se originó el litigio, aunque la medida de primera instancia todavía puede ser apelada.