José Lobos y Silvia López lideran en El Bolsón un equipo que transforma el final de la vida. Abordaje físico, espiritual y emocional.
Silvia López y José Lobos, el equipo detrás de los cuidados paliativos en ALCECAP.
Un enfoque que va más allá del dolor físico
Llegar a la sede de ALCECAP, en la calle Mármol del barrio Andén, es encontrarse con un espacio distinto. Ahí trabajan José Lobos, licenciado paliativista (Matrícula 9008), y Silvia López, médica paliativista (Matrícula 4572). Son la cara visible de un equipo interdisciplinario que hace casi una década se dedica a algo de lo que pocos quieren hablar: acompañar a quienes transitan enfermedades crónicas avanzadas.
"La idea principal es intentar mejorarles la calidad de vida", dice Lobos sin vueltas. No se trata solo de calmar un síntoma. El enfoque de este equipo abraza lo social, lo emocional y hasta lo espiritual. Es mirar a la persona completa cuando el cuerpo empieza a fallar.
López refuerza esta mirada explicando que la medicina tradicional suele enfocarse únicamente en lo biológico. Frente a un diagnóstico duro, el objetivo en paliativos es potenciar los vínculos, el perdón y el amor. Lejos de ser el final del camino, es la oportunidad de iniciar uno nuevo durante el tiempo que quede por delante.
La finitud y el trabajo en casa
Hablar de la muerte incomoda. Lobos trae a la mesa el concepto de "finitud": vivimos de espaldas al hecho natural de que nuestro tiempo acá tiene un límite. Ese choque de realidad suele golpear fuerte a las familias cuando llega un diagnóstico irreversible.
Por eso, gran parte del impacto de este equipo se da en los domicilios. Muchos de los pacientes fallecen en sus casas, contenidos por sus seres queridos. Para que eso sea posible, el grupo familiar se convierte en un ancla fundamental. No hay horarios fijos de oficina para esto: el equipo realiza guardias pasivas desde las cuatro de la tarde y están presentes cuando la urgencia aprieta.
Ante el miedo que genera la derivación a esta área, el mensaje es unánime. "El médico me mandó a paliativos" no debe leerse como bajar los brazos. Es, al contrario, contar con una red de contención conformada por psiquiatras, médicos, secretarias y enfermeros dispuestos a alivianar la carga.
"Si tienen dudas, acérquense a Mármol y Lavalle. Tómense un mate con los chicos y pregunten", invita Lobos.