n el marco del Día Mundial de la Salud Ambiental, el Municipio de El Bolsón organiza una jornada con intercambio de reciclables por plantines, chocolatada comunitaria y balances de una planta de separación que ya vende material recuperado cada mes.
Con motivo de conmemorarse el Día Mundial de la Salud Ambiental, la localidad de El Bolsón puso en marcha una propuesta abierta a la comunidad orientada a consolidar la separación en origen y promover el aprovechamiento sustentable de los patios familiares. A través del área de Medio Ambiente municipal, los vecinos tienen la oportunidad de acercar materiales en desuso acumulados en sus hogares para canjearlos por especies del vivero comunal.
El patio como punto de partida: del residuo a la huerta
La dinámica apunta a resolver dos aspectos cotidianos: limpiar los terrenos de chatarra o desechos secos y fomentar la producción de alimentos a escala doméstica. La Dirección de Producción municipal dispuso plantines de hortalizas y verduras cultivados en el vivero local, sumando además la opción de retirar ejemplares arbóreos para forestación.
Marcos Mansilla, referente de Medio Ambiente comunal, remarcó durante el encuentro la importancia de que la comunidad reconozca los insumos que ingresan a la cadena: cartón, latas de aluminio, botellas plásticas y otros descartes limpios. La actividad incluyó además una chocolatada comunitaria para generar un espacio de charla directa sobre el funcionamiento del circuito de recuperación.
- Cartón y papel seco Aceptado
- Latitas de aluminio Aceptado
- Botellas de plástico Aceptado
- Chapas y rezagos Aceptado
- Plantines entregados Hortalizas
El salto de escala en la planta de tratamiento
Detrás del incentivo vecinal se encuentra el ritmo operativo de la planta de residuos de Los Repollos. El circuito parte del ingreso del residuo diferenciado, su paso por la cinta de clasificación manual y la posterior compactación en fardos de alto pesaje.
El ritmo de comercialización mostró un incremento sustancial en el último ciclo: mientras que en períodos anteriores se despachaban cargamentos cada seis meses, en la actualidad la salida de fardos hacia proveedores regionales se concreta cada un mes o mes y medio, reduciendo los tiempos de acopio y reinsertando toneladas de insumos al circuito productivo.
La consolidación del circuito depende de sostener la clasificación domiciliaria para evitar la contaminación de los lotes antes de la cinta. Marcos Mansilla precisó que el objetivo de fondo es sostener el esquema de economía circular: "Una vez enfardado llamamos a los proveedores que vienen hasta acá y se llevan toneladas de reciclable para la futura venta. Y esto se inserta de nuevo en el mercado lo que llamamos hoy en día economía circular que es tan importante". El cronograma de salidas de material continuará con despachos programados de fardos para el próximo mes.