La combinación letal: lluvias persistentes y deshielo repentino
Un temporal sostenido de lluvias en la cordillera, sumado a un fuerte deshielo en las altas cumbres, disparó el caudal de los ríos Foyel y Manso a niveles que no se registraban hace temporadas. El agua sobrepasó los terraplenes naturales e inundó campos productivos, campings y complejos de cabañas.
La Ruta Provincial 83, arteria troncal que une la Ruta Nacional 40 con el límite internacional en Paso El León, quedó completamente cortada para vehículos particulares e intransitable a la altura del kilómetro 20, donde la corriente superó el metro de profundidad.
Asistencia territorial casa por casa y foco en la salud
Equipos coordinados entre el Servicio de Prevención y Lucha contra Incendios Forestales (SPLIF), Defensa Civil, la Comisión de Fomento y agentes sanitarios locales avanzan en vehículos especiales para entregar víveres, nylon, colchones y frazadas a las familias que quedaron aisladas entre los kilómetros 20 y 30.
Hasta el momento cuatro familias optaron por autoevacuarse en viviendas de allegados, mientras las autoridades provinciales acondicionaron las dos escuelas rurales del paraje como centros de evacuación preventiva ante posibles desbordes mayores.
El frente productivo suma una complicación de peso: gran parte de las majadas de la zona se encuentra en plena época de parición. Aunque por el momento no se constató mortandad masiva de animales vacunos ni ovinos, el traslado forzoso del ganado a sectores altos y reducidos dejó a los productores sin pasturas naturales para pastoreo.
Frente a este escenario, la cartera productiva distribuyó un primer cargamento de 200 fardos de pasto y coordina nuevos envíos de alimento balanceado para evitar desnutrición en corderos recién nacidos. El monitoreo meteorológico oficial anticipa el regreso de precipitaciones moderadas a fuertes en la alta cuenca durante el miércoles, jueves y viernes, lo que mantendrá el estado de alerta activa en todo el valle del Manso.