El INDEC reveló que el 44,5% de los chicos son pobres en Argentina: la suba de alimentos duplicó al ritmo de los ingresos familiares.
Los datos oficiales del INDEC muestran que el promedio nacional se ubicó en 32,3%, pero el impacto golpea con crudeza a la niñez. En la Patagonia, Neuquén-Plottier figura entre los centros urbanos con menor índice.
El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) dio a conocer las cifras de pobreza e indigencia correspondientes al primer semestre del año en los principales aglomerados urbanos del país. La tasa general se ubicó en el 32,3%, un porcentaje que proyectado al total nacional abarca a más de 15,56 millones de habitantes. Detrás de ese promedio, la medición oficial confirmó una brecha marcada: la población infantil continúa absorbiendo el golpe más severo del contexto socioeconómico.
La canasta alimentaria duplicó a los ingresos
En el segmento que comprende a los chicos de 0 a 14 años, la pobreza alcanzó al 44,5%, acompañada por un 10,8% de indigencia. El análisis elaborado por el Instituto de Estudios sobre la Realidad Argentina y Latinoamericana (IERAL), perteneciente a la Fundación Mediterránea, determinó que la cantidad de menores en situación de indigencia aumentó un 21%. El motivo central radicó en la evolución de los precios: la canasta de alimentos subió un 21,4%, mientras que los ingresos familiares apenas crecieron un 11,5%.
El mapa regional y la situación laboral activa
El comportamiento territorial dejó al descubierto notorias desigualdades geográficas. En el noreste y la Mesopotamia se registraron los índices más críticos del relevamiento, con Concordia encabezando la nómina con un 56,2%, escoltada por el Gran Resistencia con el 48,6% y Posadas con el 42,2%. En el otro extremo del cuadro, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires marcó un 11,1%, seguida por la zona patagónica de Neuquén-Plottier con un 19,6% y el conglomerado de Mar del Plata con 20,4%.
Respecto a la distribución generacional, el IERAL precisó que casi la mitad de las personas que cayeron bajo la línea de pobreza en esta etapa corresponden al segmento de edad productiva, entre los 30 y los 64 años, lo que involucró a unos 919.000 ciudadanos en todo el país. En tanto, la tasa afectó al 36,9% en el rango de 15 a 29 años y al 14,8% entre los adultos de 65 años en adelante.
En cuanto al papel de la cobertura social, el Observatorio de la Deuda Social Argentina (ODSA), dependiente de la Universidad Católica Argentina, puntualizó que prestaciones como la Asignación Universal por Hijo (AUH), las pensiones no contributivas y las transferencias directas continúan actuando como piso de contención. Los cálculos de la entidad indican que, de no mediar estos esquemas asistenciales, la tasa de indigencia se ubicaría hoy entre el 14% y el 15% a nivel general.