El informe oficial del Ministerio de Capital Humano y la OCDE confirmó un retroceso en las tres áreas evaluadas. En matemática el país tocó su piso histórico con 367 puntos y el 41% de los alumnos admite que usa inteligencia artificial para resumir textos escolares.
Radiografía PISA: matemática toca su piso histórico
El reporte nacional confirma caídas en las tres disciplinas evaluadas. Casi el 76% de los chicos no alcanza el nivel mínimo en matemática y crece la alerta por la delegación lectora en inteligencias artificiales.
La Secretaría de Educación de la Nación publicó el informe oficial de las pruebas PISA correspondientes al operativo internacional coordinado por la OCDE. Los datos oficiales confirman un cuadro crítico para la educación secundaria argentina: los estudiantes de 15 años retrocedieron en las tres áreas evaluadas —Matemática, Ciencias y Lectura— y profundizaron una tendencia declinante que ubica al país a la par de la media latinoamericana, pero a enorme distancia de los estándares internacionales.
En el operativo participaron 412 escuelas y 11.092 estudiantes de todo el territorio nacional, con muestras representativas adjudicadas en la Ciudad de Buenos Aires, Córdoba y Mendoza. Según certificó el organismo, Argentina cumplió con la totalidad de los estándares técnicos exigidos de representatividad muestral, sin registrar las exclusiones que afectaron a otros participantes de la OCDE.
El desplome en matemática y el estancamiento lector
El registro más alarmante se dio en Matemática. El país obtuvo un promedio de 367 puntos, la marca más baja de toda la serie histórica desde que se inició la medición en el año 2000. El 75,8% de los alumnos evaluados quedó atrapado en el Nivel 1 o inferior, lo que implica que casi 8 de cada 10 jóvenes apenas logran resolver cálculos elementales con instrucciones directas o directamente no alcanzan los saberes mínimos indispensables para desenvolverse en la sociedad actual.
En Lectura, el promedio nacional retrocedió a 389 puntos, borrando la tibia mejora que se había anotado en los ciclos previos y empatando la media de América Latina. El 59,6% de los chicos se ubicó por debajo del Nivel 2, considerado el umbral de competencia básica. Apenas el 4,1% alcanzó niveles de desempeño superior o de excelencia.
En Ciencias, área principal de la edición, el puntaje cayó a 393 puntos (frente a una media de la OCDE de 482 y muy lejos de los 597 del bloque de vanguardia de China). Allí el 59,3% de los estudiantes quedó por debajo del piso básico, consolidando el porcentaje de rezago más alto de la serie nacional. En la escala regional, Uruguay (445) y Chile (442) lideraron la tabla latinoamericana, mientras que Argentina se ubicó en torno a los guarismos de Ecuador (393) y por detrás de Perú (406) y Brasil (409).
Brecha social, ausentismo y el impacto de las pantallas
El informe oficial pone especial foco en los factores asociados al rendimiento escolar. Aunque el nivel socioeconómico no determina de forma irreversible el destino académico, marca una brecha drástica: entre el 25% de los alumnos de mayores ingresos y el 25% más vulnerable media una distancia de 79 puntos en Matemática, 76 en Lectura y 82 en Ciencias.
Asimismo, las escuelas privadas sacaron una ventaja promedio de 57 puntos en matemática sobre los establecimientos de gestión estatal (406 frente a 349). La repitencia también dejó una huella demoledora: el 17,7% de los evaluados repitió al menos una vez y obtuvo rendimientos ampliamente inferiores, independientemente de su extracción social. En paralelo, el ausentismo mostró un patrón corrosivo: el 27,8% de los alumnos declaró haber faltado a clases en las dos semanas previas a la prueba, registrando entre 30 y 38 puntos menos que sus pares con asistencia regular.
El relevamiento arrojó además un dato clave sobre la irrupción tecnológica en las aulas argentinas: el 52% de los estudiantes recurre a herramientas de Inteligencia Artificial para hacer tareas escolares al menos una vez por semana, y un 41% reconoce que las emplea para resumir textos que debía leer, una cifra que supera con holgura el 30% promedio registrado en los países de la OCDE.
Frente a este escenario, el secretario de Educación de la Nación, Carlos Torrendell, sentenció en el prólogo del documento oficial: «Estos datos no admiten atajos ni lecturas complacientes: son, ante todo, información necesaria para orientar con mayor precisión las decisiones de política educativa».
Fuente: Basado en el Informe Nacional de Resultados PISA Argentina (Secretaría de Educación, Ministerio de Capital Humano) y datos de la OCDE.