El desborde de los ríos Foyel y Manso anegó caminos y dejó puesteros incomunicados en plena época de parición. Un camión Unimog es la única vía para ingresar con alimento balanceado y ayuda básica.: Tras llover más de 100 mm, Río Negro desplegó asistencia con módulos y forraje para salvar a los animales de 52 crianceros.
El pulso de agua que colapsó los valles andinos
Un temporal implacable descargó más de 100 milímetros de agua en apenas una jornada en la cuenca del Manso Inferior, desbordando tanto el río Manso como el Foyel. El exceso hídrico tapó callejones vecinales, cortó accesos y dejó a familias de pobladores rurales sin posibilidad de movilizarse de forma particular por el lodazal y las correntadas.
Único transporte con capacidad de vadeo en los tramos críticos del río para llevar pasto seco a las majadas.
Asistencia de rescate en plena época de parición
Con los animales cercados por el agua y sin capacidad de pastoreo, el Ministerio de Desarrollo Económico y Productivo junto a la Comisión de Fomento y Protección Civil montaron un operativo de contingencia. La distribución de fardos y bolsas de forraje se organizó a contrarreloj para evitar la mortandad de hacienda en un momento biológico sensible para el ganado.
El delegado de Producción rionegrino en la comarca, Farid Tello, remarcó que las maniobras sobre el terreno se coordinan minuto a minuto con los partes de Protección Civil. Pese a que las precipitaciones dieron una tregua temporal, los caudales siguen muy altos e impiden el tránsito de camionetas estándar y utilitarios comunes.
La prioridad inicial del Comité de Emergencia se centró en corroborar la seguridad de las viviendas y entregar módulos alimentarios a las familias que quedaron aisladas en los parajes rurales. En paralelo, el área productiva acudió con auxilio directo: la crecida agarró desprevenidos a muchos crianceros que no llegaron a acondicionar reservas ni guardar alimento en altura antes de que el agua rodeara sus corrales.
De acuerdo con el relevamiento en territorio, el número de damnificados atendidos alcanza a 52 productores rurales, mayoritariamente concentrados en el sector del Manso Inferior y áreas ribereñas cercanas. Durante la jornada arribó a la zona el subsecretario de la cartera provincial, Juan Escobar, con el objetivo de censar el stock ganadero y calibrar la continuidad del aprovisionamiento forrajero.