Sistema Neuquén
Un circuito de almacenamiento lateral.
- Portezuelo Grande: Distribuye el agua y separa caudales.
- Los Barreales: Guarda el impacto grueso de la crecida.
- El Chañar: Regula la salida final hacia el valle.
Sistema Limay
Una cadena directa de frenos y amortiguadores.
- Cinco represas en fila: Alicurá a Arroyito.
- El Chocón: Almacena y genera electricidad a gran escala.
- Arroyito: Actúa de "colchón" compensador antes de la Confluencia.
Caudal de agua gestionado en Portezuelo Grande durante la crecida histórica (m³/s).
1. El Chocón (Generación)
Libera volúmenes masivos de agua de forma irregular según la demanda eléctrica y el manejo de crecidas.
2. Arroyito (Amortiguación)
Recibe las descargas bruscas y las suaviza, funcionando como un "pulmón" hidráulico.
3. La Confluencia
El agua llega estabilizada para encontrarse con el aporte regulado del río Neuquén.
Las represas reducen las crecidas, pero no convierten las costas en lugares libres de riesgo. Para entender qué puede ocurrir en la Confluencia y a lo largo del río Negro, primero hay que conocer cómo funciona el sistema que administra el agua de ambos ríos. La historia reciente muestra que estas obras pueden amortiguar episodios extraordinarios y, aun así, producirse inundaciones en sectores expuestos.
La palabra que mejor explica su función es atenuar: guardar temporalmente parte del agua y liberarla de manera administrada, evitando que toda la crecida avance al mismo tiempo hacia las poblaciones. Eso no significa detener el río ni eliminar cualquier inundación.
Dos ríos, dos sistemas y un mismo destino
El Neuquén y el Limay se encuentran en la Confluencia y forman el río Negro. Lo que ocurre aguas abajo depende de los aportes de ambos, de cómo se operan sus embalses y del agua que se incorpora en los tramos no regulados. Por eso, mirar una sola represa no alcanza para comprender la situación del conjunto.
Aunque forman parte de una misma cuenca, sus sistemas funcionan de manera diferente.
El Neuquén: desviar agua para que la crecida no avance toda por el río
El complejo Cerros Colorados tiene una particularidad: aprovecha grandes depresiones naturales fuera del cauce principal para almacenar agua. Su funcionamiento puede imaginarse como un circuito lateral que permite retirar temporalmente parte de la crecida del recorrido directo del río.
El recorrido simplificado es el siguiente:
- Portezuelo Grande distribuye el agua. Una parte continúa por el cauce original del Neuquén y otra se deriva hacia Los Barreales.
- Los Barreales proporciona almacenamiento para regular los aportes y atenuar crecidas.
- Loma de la Lata controla el paso del agua hacia Mari Menuco.
- Desde Mari Menuco, el agua pasa por la central Planicie Banderita, donde genera electricidad y vuelve al río.
- El Chañar, aguas abajo, compensa las variaciones del sistema y regula su salida hacia el tramo inferior del Neuquén.
Este diseño evita que todo el caudal que llega desde la cuenca alta deba continuar inmediatamente hacia Añelo, las localidades del valle inferior y la Confluencia. Pero tiene límites: importa cuánto espacio queda en los embalses y también cuánta agua pueden conducir las estructuras de derivación. Tener lugar para almacenar no significa poder recibir cualquier caudal de golpe.
El lago Pellegrini: una alternativa histórica para las crecidas del Neuquén
Más abajo de El Chañar, antes de llegar a la Confluencia, el río Neuquén pasa por el dique Ingeniero Ballester, entre Barda del Medio y Vista Alegre. Esta obra cumple dos funciones históricas: alimentar el sistema de riego del Alto Valle y permitir la derivación de crecidas hacia la cuenca Vidal, hoy ocupada por el lago Pellegrini.
Es importante distinguir los recorridos: el canal principal de riego y el canal de derivación de crecidas son componentes diferentes del sistema. El agua destinada a amortiguar una crecida se deriva desde el sector del dique Ballester hacia el Pellegrini.
El lago funciona así como un almacenamiento lateral adicional. Pero no debe presentarse como una salida automática, ilimitada o disponible sin evaluación: su utilización requiere decisiones técnicas y operativas. En julio de 2006 se preparó maquinaria en Ballester ante la posibilidad de habilitar esa derivación; finalmente no fue necesario hacerlo por el manejo posterior de las descargas de El Chañar.
El Limay: una cadena de embalses antes de llegar a la Confluencia
En el Limay, las principales obras se suceden sobre el recorrido del río: Alicurá, Piedra del Águila, Pichi Picún Leufú, El Chocón y Arroyito. No son instalaciones aisladas: su funcionamiento debe coordinarse porque el agua que libera una continúa hacia las siguientes.
El Chocón almacena agua en el embalse Ezequiel Ramos Mexía y cumple funciones de generación y atenuación de crecidas. Aguas abajo, Arroyito actúa como compensador: amortigua las variaciones diarias que produce la operación de la central El Chocón, para que no se transmitan directamente al tramo inferior del Limay.
La diferencia puede explicarse de manera sencilla: un gran embalse permite administrar reservas y aportes; un compensador ayuda a suavizar las variaciones de salida. Ambos cumplen funciones importantes, pero no tienen la misma capacidad ni reemplazan uno al otro.
Después de Arroyito, el Limay continúa hacia su encuentro con el Neuquén. Desde allí, el agua de ambos sigue como río Negro. Por eso, el nivel en la Confluencia no depende únicamente de lo que descargue El Chañar o Arroyito por separado, sino de cómo coinciden sus aportes y de las condiciones del cauce.
¿Quién decide y quién opera?
La gestión involucra responsabilidades diferentes:
- La Autoridad Interjurisdiccional de Cuencas —AIC— monitorea la cuenca, realiza pronósticos y coordina el manejo de las crecidas con los operadores, dentro de las normas de manejo de aguas. Participan en ella las provincias de Neuquén, Río Negro y Buenos Aires, junto con el Estado nacional.
- Las empresas operadoras ejecutan las maniobras de las centrales y presas y comunican sus descargas programadas. La operación no se reduce a decidir cuánta electricidad generar: también debe respetar las condiciones de manejo del agua.
- El ORSEP fiscaliza la seguridad estructural y operativa de las presas bajo su competencia. Su función no debe confundirse con la programación cotidiana de los caudales.
- El Departamento Provincial de Aguas de Río Negro tiene a su cargo la operación y el mantenimiento del dique Ballester.]
- Las Protecciones Civiles/Defensas Civiles municipales de los municipios son los responsables en organizar las medidas de protección territorial: avisos, restricciones, preparación y, cuando corresponde, evacuaciones. El sistema de emergencias hídricas prevé la coordinación entre estos organismos.
La historia reciente: qué ocurrió cuando llegó mucha más agua
Julio de 2006: una crecida extraordinaria, sin rotura de presa
El 12 y 13 de julio de 2006, lluvias intensas sobre la cuenca alta y media provocaron una crecida excepcional del Neuquén. La reseña técnica de la AIC documentó precipitaciones superiores a 200 milímetros diarios en algunos sitios y condiciones favorables al aporte de la nieve acumulada. Esos valores eran locales, no el promedio de toda la cuenca.
En Portezuelo Grande, el máximo calculado mediante sus estructuras fue de aproximadamente 10.347 metros cúbicos por segundo. En ese momento se derivaron unos 8.673 hacia Los Barreales y se vertieron unos 1.674 hacia el cauce original. El sistema retiró así una parte muy importante de la crecida del recorrido directo del río, pero no pudo derivarla toda.
La operación requirió coordinar las obras y sacar de servicio Planicie Banderita para disponer de mayor capacidad en El Chañar ante la onda que avanzaba por el cauce original. Hubo evacuaciones preventivas y afectaciones en distintos sectores, entre ellas instalaciones del área de Loma de la Lata.
No hubo una rotura de presa. Hubo una crecida extraordinaria que exigió al sistema y produjo consecuencias territoriales. Esa distinción es esencial: una inundación no demuestra por sí sola que una presa haya fallado.
Junio de 2023: ajustes operativos a medida que evolucionaba la crecida
En junio de 2023 se evaluaron descargas extraordinarias desde Portezuelo Grande hacia el cauce original. La evolución favorable de los niveles y la disminución de los caudales entrantes permitieron suspenderlas. Al mismo tiempo, se programó aumentar escalonadamente la salida de El Chañar a 500, 550 y 600 metros cúbicos por segundo durante tres días consecutivos.
El episodio muestra que las decisiones se revisan con la información disponible: una medida prevista puede modificarse si cambian los aportes y los niveles. También enseña por qué no deben confundirse los caudales de entrada, los derivados a los embalses y los descargados finalmente aguas abajo.
Entonces, ¿qué puede pasar en las riberas?
Puede subir el agua sobre playas, costas bajas e islas; pueden quedar comprometidos accesos y actividades ribereñas, y pueden verse afectadas construcciones ubicadas en áreas inundables. La extensión depende del nivel alcanzado, la duración de la crecida y las características de cada sector. La historia de 2006 demuestra que la regulación reduce el peligro, pero no lo elimina.
Hay, además, una transformación que suele olvidarse: décadas de caudales regulados favorecieron la ocupación de sectores de la planicie aluvial y cambios en el cauce. Un estudio sobre el bajo Neuquén documentó que, en 2006, caudales menores que los naturales anteriores a las presas resultaron extraordinarios para un territorio que ya había cambiado.
Dicho de manera sencilla: que un terreno lleve años seco no significa que haya dejado de formar parte del espacio que el río puede ocupar.
Informar sin minimizar ni generar pánico
Una crecida regulada y una rotura de presa son escenarios distintos. El sistema de emergencias hídricas los contempla por separado, con procedimientos específicos. No corresponde anunciar una catástrofe por el solo hecho de que aumenten las descargas; tampoco prometer que las represas impedirán cualquier afectación.
Para conocer el riesgo real en un barrio o una ribera hacen falta niveles previstos, descargas de ambos ríos, aportes no regulados y cartografía de inundación. Un número aislado de caudal no permite dibujar por sí solo hasta dónde llegará el agua.
La enseñanza de estos antecedentes es concreta: las obras de regulación son una protección fundamental, pero necesitan complementarse con monitoreo, mantenimiento, ordenamiento territorial y comunicación clara. Respetar los cierres costeros y las indicaciones de Protección Civil no implica que una presa esté por romperse: implica reconocer que, aun regulado, el río conserva su dinámica y necesita espacio.
Bibliografia
Autoridad Interjurisdiccional de las Cuencas de los Ríos Limay, Neuquén y Negro. (2020, mayo). El control de las crecidas: Sistema de emergencias hídricas y mitigación del riesgo (4.ª ed.). https://www.aic.gob.ar/sitio/archivos/202007/el%20control%20de%20las%20crecidas%202020.pdf
Autoridad Interjurisdiccional de las Cuencas de los Ríos Limay, Neuquén y Negro. (s. f.). Caudales programados [Documento de actualización periódica]. https://www.aic.gob.ar/sitio/caudales-pdf
Autoridad Interjurisdiccional de las Cuencas de los Ríos Limay, Neuquén y Negro. (s. f.). La AIC ante la crecida y la información. https://www.aic.gob.ar/sitio/archivos/201612/aiccrecida.pdf
Fouga, J. (2006, diciembre). Reseña de la crecida del 12–13 de julio de 2006 del río Neuquén. Autoridad Interjurisdiccional de las Cuencas de los Ríos Limay, Neuquén y Negro. https://emergenciasyriesgos.neuquen.gov.ar/repo/mod/resource/view.php?id=73
Gobierno de Río Negro. (2016, 22 de agosto). Cien años de riego en el Alto Valle de Río Negro. https://rionegro.gov.ar/articulo/17299/cien-anos-de-riego-en-el-alto-valle-de-rio-negro
Legislatura de la Provincia de Río Negro. (2013). [Documento legislativo del proyecto n.º 695/2013 sobre el lago Pellegrini]. https://web.legisrn.gov.ar/legislativa/proyectos/documento?c=P&n=695&a=2013&e=original
Organismo Regulador de Seguridad de Presas. (s. f.). Organismo Regulador de Seguridad de Presas. Argentina.gob.ar. https://www.argentina.gob.ar/orsep
Organismo Regulador de Seguridad de Presas. (2023, 26 de junio). Suspensión de las erogaciones. Argentina.gob.ar. https://www.argentina.gob.ar/noticias/suspension-de-las-erogaciones
Autoridad Interjurisdiccional de las Cuencas de los Ríos Limay, Neuquén y Negro. (s. f.). Argentina.gob.ar. https://www.argentina.gob.ar/obras-publicas/hidricas/autoridad-interjurisdiccional-cuencas-limay
El Chocón, Arroyito, Cerros Colorados, Yacyretá [Publicación técnica]. (s. f.). Secretaría de Energía. http://www.energia.gob.ar/contenidos/archivos/Reorganizacion/contenidos_didacticos/publicaciones/LibroPresas_4.pdf
Estudios y publicaciones complementarias
Diseño y aplicación en SIG de un indicador de obstrucción al escurrimiento superficial en planicies aluviales reguladas: El caso del río Neuquén (Argentina). (s. f.). Redalyc. https://www.redalyc.org/journal/176/17651756009/html/
La regulación y el control de la seguridad de presas en la Argentina. (s. f.). Instituto Nacional de la Administración Pública. https://publicaciones.inap.gob.ar/index.php/EA/article/download/86/89/
Apuntes sobre Chihuido I [Documento técnico]. (s. f.). EMHIDRO. https://emhidro.com.ar/PDF/Apuntes_ChihuidoI_esp.pdf Documento utilizado para explicar la función compensadora de Arroyito respecto de El Chocón.
Articulo completo:
%2010.27.59.png)
%2009.47.37.png)
%2009.44.22.png)


%2010.27.59.png)
%2010.38.34.png)
%2010.42.31.png)
%2019.01.16.png)
%2010.27.59.png)
%2009.47.37.png)
%2009.44.22.png)


%2010.38.34.png)
%2010.42.31.png)
