Las rutas de Río Negro muestran una tendencia clara a la baja en materia de siniestralidad vial. Según datos oficiales de la Agencia de Seguridad Vial, dependiente del Ministerio de Seguridad y Justicia, desde 2017 a la fecha los registros confirman una disminución marcada de los choques con víctimas fatales.
"Este descenso no es aislado ni circunstancial, sino el resultado de años de controles, operativos preventivos y presencia permanente de la Agencia de Seguridad Vial y de la Policía en los principales corredores de la provincia", expresan desde la cartera de seguridad.
Los números son contundentes. En 2017 se registraron 97 siniestros viales fatales con 104 personas fallecidas. En 2018 bajaron a 88 hechos, aunque las víctimas fatales fueron 105. En 2019 la tendencia descendente se consolidó con 70 siniestros fatales y 85 víctimas.
Durante 2020, en un contexto de circulación reducida, se contabilizaron 44 hechos y 53 personas fallecidas. Tras la pandemia, en 2021 se registraron 62 siniestros fatales y 74 víctimas, mientras que en 2022 los números fueron 64 hechos y 80 personas fallecidas.
En 2023 se contabilizaron 68 siniestros con 84 víctimas, y a partir de allí la curva volvió a descender con fuerza: 54 hechos y 70 víctimas en 2024, y 45 siniestros fatales con 62 personas fallecidas en 2025. En ocho años, la cantidad de choques fatales se redujo a menos de la mitad.
Este descenso sostenido se apoya en el refuerzo de operativos durante los momentos de mayor circulación. Verano, vacaciones de invierno, fiestas de fin de año y celebraciones populares implican un fuerte movimiento en rutas nacionales y provinciales.
