Tras una denuncia anónima, la división de Drogas Peligrosas allanó las instalaciones de Medican Patagonia. Lejos de frenar su actividad, la asociación civil presentó un convenio inédito de fiscalización para que las fuerzas de seguridad controlen legalmente sus plantas en la Comarca Andina.
El 11 de abril, efectivos policiales se presentaron en el domicilio de Aquiles Riera y en el predio de cultivo de la asociación civil Acción Solidaria Vida, ubicados en Las Golondrinas. El operativo se topó con un escenario imprevisto: una estructura con trazabilidad absoluta, amparada por el REPROCANN y el Ministerio de Salud.
Lejos de paralizar el proyecto, la situación forzó una apertura institucional. Riera y su equipo redactaron un proyecto de fiscalización que ya fue presentado ante la policía provincial, Gendarmería y la Justicia Federal de Esquel.
"Presentamos un proyecto de fiscalización a las fuerzas de seguridad. ¿Qué es esto? Es un convenio en el cual les abrimos las puertas para que nos auditen, para que nos fiscalicen, para que puedan tener un control y un seguimiento de las plantas", detalló Riera.
El choque entre dos miradas
Durante el allanamiento, los efectivos revisaron la documentación y no tocaron las plantas vivas al constatar la legalidad del espacio. Según relató el cultivador, los agentes estaban sorprendidos por el sólido respaldo administrativo de la organización.
"Al tener una ley de drogas activa, el cannabis figura como un estupefaciente. Entonces para ellos es un estupefaciente el cannabis medicinal y para nosotros es medicina. Está esa dualidad continua", explicó.
El nuevo protocolo busca justamente saldar esa grieta. La idea es brindar herramientas y capacitación a las fuerzas policiales para que, al momento de interceptar a un paciente o inspeccionar un cultivo, sepan diferenciar un tratamiento legal del narcotráfico.
Trazabilidad y respaldo científico
El funcionamiento de Medican opera en las antípodas de la clandestinidad. Cuentan con la dirección médica de Marcelo Morante, uno de los médicos creadores del REPROCANN, y la extracción del aceite está tercerizada en el Estado.
"Nuestros derivados hoy por hoy los elabora el CONICET de Santiago del Estero. Nosotros le enviamos la inflorescencia a ellos y ellos nos envían el aceite con análisis cromatográfico", precisó el referente.
Quienes llegan a la asociación no compran un frasco en un mostrador. El modelo funciona mediante un esquema de gestión integral. "Nosotros como asociación civil no vendemos nada, lo que hacemos es brindar un servicio de cultivo al paciente y cobramos por ese servicio", aclaró.
Hoy, todo el circuito tributa y está integrado al sistema. Un paciente asiste a la oficina para retirar la medicina indicada por su médico y se retira con su respectiva factura en mano.
Fuente: Basado en la entrevista realizada en Canal 36 / Vivo Informado.