El operativo de Protección Civil en la Línea Sur (2011)
A 15 años del Puyehue: "Las puertas de la camioneta no cerraban, las atábamos con alambre"
Cecilia Gallardo, hoy directora de Operaciones de Protección Civil de Río Negro, recuerda los tres meses de rescates en la Línea Sur tras la erupción de 2011. Frío extremo, hacienda tapada de ceniza y un equipo de emergencia que trabajaba a ciegas con vehículos prestados.
El 4 de junio de 2011, la erupción del complejo volcánico Puyehue-Cordón Caulle apagó el cielo de la Patagonia. La Línea Sur y la zona andina de Río Negro quedaron sepultadas bajo un manto de ceniza que diezmó la producción ganadera y aisló a cientos de familias rurales en medio del invierno.
Cecilia Gallardo, actual directora de Operaciones de Protección Civil de la provincia, pasó tres meses instalada en la base de Ingeniero Jacobacci. En aquel momento trabajaba junto a Hugo Fernández y las condiciones logísticas rozaban lo imposible.
Temperaturas extremas y vehículos prestados El sol desapareció por la inversión térmica que generaba la ceniza en suspensión, desplomando el termómetro a marcas de entre -18 y -25 grados. "Nos levantábamos a la mañana para salir y pisabas hielo y la temperatura es baja y no veías nada, absolutamente nada", relató Gallardo en una entrevista con Noticias del Bolsón.
La infraestructura oficial era casi nula para enfrentar la catástrofe. El equipo recorría los parajes en una vieja Chevrolet amarilla. "No cerraban las puertas, las teníamos trabadas con alambre, no tenía calefacción, así que imaginate que nos tapábamos con una frazada para no sentir tanto el frío", detalló la funcionaria. Cuando esa camioneta se rompió, continuaron los rescates en una Ford Ranger prestada por un amigo.
El rescate en los parajes Gallardo fue la encargada de entrar a sectores como Blancura Centro, Mancha Blanca y Cañadón Chileno. El objetivo era llevar alimentos, barbijos y forraje a pobladores mayores que habían quedado completamente aislados.
El impacto en la hacienda fue fulminante. Las ovejas no solo morían de hambre, sino por el peso del material volcánico. La lana acumulaba kilos de polvo que terminaron formando una costra letal. "Era como una capa de cemento sobre el animal", graficaron en la entrevista.
Qué cambió en una década y media Hoy Protección Civil cuenta con flota propia, indumentaria técnica e insumos, un escenario radicalmente distinto al de hace 15 años. Además, se establecieron protocolos interprovinciales; recientemente realizaron una mesa de trabajo en Bariloche junto a referentes de Neuquén, Chubut y La Pampa.
El monitoreo actual apunta a Chile, específicamente a la amenaza latente del volcán Yate, cerca de Hornopirén. "Seguramente nos vamos a volver a juntar pronto (...) porque esto hay que estar en alerta", advirtió Gallardo.
El operativo de 2011 dejó marcas de supervivencia pura. En uno de los peores días de esa tormenta de ceniza, con la vieja Chevrolet sin calefacción, el equipo de Protección Civil logró rescatar a un vecino que había chocado y quedado atrapado en su vehículo sobre la ruta, entre Ojos de Agua y Jacobacci.
Fuente: Basado en la cobertura y entrevista de Fabián Balasz para Noticias del Bolsón.