El voluntariado realizó una importante entrega de aparatología médica destinada a la atención de emergencias cardíacas y el monitoreo de pacientes. La compra fue financiada mediante el aporte mensual de los socios de Coopetel y el trabajo solidario de la agrupación.
Hospital de Área de El Bolsón
Carro de Paro Equipado
Unidad médica completa con medicación e insumos críticos para maniobras de reanimación inmediata.
Electrocardiógrafo
Aparato de diagnóstico para el registro y detección de arritmias u otras afecciones cardíacas.
2
Equipos clave
Coopetel
Aporte de socios
~23
Voluntarias activas
«Es un carro de paro con medicamentos, un equipo preparado para las personas que entran en paro, y un electrocardiógrafo que registra las actividades del corazón».
El voluntariado del Hospital de Área de El Bolsón, conocido popularmente como las «Damas de Rosa», concretó la donación de dos equipamientos médicos de alta necesidad para la institución: un carro de paro equipado y un electrocardiógrafo. La entrega busca reforzar la respuesta inmediata ante emergencias de salud crítica en la localidad.
Vivi Ramírez, integrante de la agrupación, detalló las características del material entregado: «Es un carro de paro con medicamentos y un equipo preparado para las personas que entran en paro, y un electrocardiógrafo que registra las actividades del corazón como arritmias». Según explicaron desde el voluntariado, la decisión de adquirir estos insumos responde a una política de priorizar inversiones de mayor escala y de impacto directo en la labor médica.
Financiamiento y labor comunitaria
La adquisición de estos equipos demandó una inversión millonaria que fue coordinada a partir de las necesidades informadas por la dirección del nosocomio. Los fondos provinieron del aporte mensual que realizan los asociados a la Cooperativa de Obras y Servicios Públicos (Coopetel) a través de la factura del servicio, sumado a la recaudación que el grupo obtiene por sus propias vías.
Para sostener los insumos menores y las asistencias cotidianas a pacientes internados, las integrantes administran un roperito con venta de indumentaria a precios accesibles, un kiosco interno y el servicio de alquiler de elementos ortopédicos. Además de la provisión material, la organización mantiene su acompañamiento humano en salas y la contención a familiares.
Actualmente, el grupo de Damas de Rosa está integrado por alrededor de 22 voluntarias y mantiene abierta la convocatoria para sumar nuevos integrantes mayores de edad que dispongan de una jornada semanal para capacitarse y colaborar en las tareas del hospital.
