De 15 a 110 egresados en un año. El Centro Sagrado Corazón en El Bolsón marca el pulso del regreso a los oficios con nuevas inscripciones. La histórica escuela de carpintería se reconvirtió en un centro integral para adultos. Hoy enseñan desde tapicería hasta manejo de redes, y la demanda superó todas las expectativas.
El Centro de Formación Laboral Sagrado Corazón de Jesús, ubicado en El Bolsón, vive un momento histórico. Lo que durante años se conoció como la vieja escuela de carpintería, hoy se transformó en un polo educativo integral para adultos. El dato duro habla por sí solo y marca el pulso de una necesidad social en la Patagonia: el regreso a los oficios como salida laboral rápida y genuina.
El giro de timón educativo
Agustín Arizaga, director de la institución, explicó que este enorme incremento en la matrícula responde a la urgencia que hay en la calle por aprender a valerse por sí mismo. Históricamente, el taller funcionaba como un espacio posprimario para menores, pero la escasez de inscriptos los obligó a replantear el modelo. Hoy, le abrieron las puertas a los adultos a partir de los 18 años, sin tope máximo de edad, logrando un impacto rotundo en la comunidad local.
De la madera a las redes
El abanico de propuestas creció a la par del interés. Al clásico trabajo con sierras y tupíes industriales se le sumaron talleres de tapicería y restauración. Pero la institución también supo leer los tiempos que corren e incorporó cursos de manejo de redes sociales y escritura creativa, fusionando la tecnología con la capacitación tradicional. Además, por la tarde, en las mismas aulas funciona la Escuela de Lutería, donde se enseña a fabricar instrumentos de cuerda desde cero con certificación oficial.
La barrera de entrada para sumarse a esta ola de oficios es casi nula. Para capacitarse no exigen tener el secundario completo ni haber terminado la primaria; el único requisito real es saber leer, escribir y medir. Los cursos son completamente gratuitos y se sostienen a través de una cooperadora voluntaria que cubre los seguros obligatorios de las maquinarias industriales y los insumos diarios.
Las inscripciones para el próximo ciclo abrieron esta semana y hay tiempo hasta el 20 de noviembre, aunque la recomendación institucional es apurarse porque los cupos son limitados. Ayer mismo, una vecina de 84 años completó su planilla de inscripción, demostrando de forma contundente que el único límite para aprender son las ganas.
%2010.27.59.png)
%2009.47.37.png)
%2009.44.22.png)


%2010.27.59.png)
%2010.38.34.png)
%2010.42.31.png)
%2010.27.59.png)
%2009.47.37.png)
%2009.44.22.png)


%2010.38.34.png)
%2010.42.31.png)